
Sello 1
Dragón · Imix
Nutrir lo que quiere nacer
Acción nutrirPoder nacimientoEsencia ser
El Dragón Rojo es el primero de los veinte sellos y abre toda la cuenta del Tzolkin. Representa aquello que existe antes de cualquier acción: el ser. Su acción es nutrir, su poder es el nacimiento. Como una fuente que nada pide y todo lo alimenta, recuerda que todo comienzo necesita primero ser acogido. En el Encantamiento del Sueño, el rojo es el color que inicia. Como sello de la célula del tiempo Entrada, el Dragón recibe lo nuevo y le da un primer lugar. Pertenece a la familia terrestre cardinal y al clan del fuego; en el holón planetario corresponde a Neptuno y al flujo galáctico-kármico, que corre de afuera hacia adentro. En el Hunab Ku 21, encarna la Fuerza Primordial, la energía creadora original de la cual nace todo lo demás. El Dragón te invita a confiar en el origen y a dar espacio a un comienzo incluso antes de que tenga forma.

Tono 10
Planetario
Perfeccionar hasta que sea palpable
Acción perfeccionarPoder manifestaciónEsencia produciendo
Pregunta ¿Cómo perfecciono lo que hago?
El tono Planetario trae el proyecto a la Tierra. Su acción es perfeccionar, su poder es la manifestación, su esencia es producir. Lo que hasta aquí era intención y movimiento se vuelve palpable: un resultado que se puede ver, usar y compartir. Su pregunta es: ¿Cómo perfecciono lo que hago? Perfeccionar no significa aquí perfección a cualquier precio, sino cuidado con los detalles hasta que la obra cumpla su finalidad. En la escritura numérica maya, dos barras lo representan, y diez es el número de los dedos de las dos manos, con las que el ser humano moldea y crea. El tono Planetario pertenece al tercer cuarto de la onda, en el que el proyecto se realiza. Marca el momento en que la planificación se vuelve hecho. El tono Planetario te invita a concluir algo con esmero y a darle el acabado final.